Arrojo palabras al vacío,
como mensajes en botellas al mar abierto
esperando ser abiertas,
aguardando una mirada cautiva.
El corazón se estrecha,
pero el sentimiento es el mismo,
la pasión crece,
el deseo enloquece
y son tus labios los que calman la lujuria.
Un kilómetro de distancia
o mil kilómetros de distancia,
es igual,
mis dedos no recorren tu cuerpo,
pero sí mi alma.
Quisiera ser joven de nuevo,
olvidar todo,
para volver a aprenderte
Luna por Luna,
Sol a Sol.
Recorro tu mirada en sueños,
camino tu cuerpo en las nubes,
me pierdo en tu cabello,
llego a tu corazón
y ahí descanso.
jueves, 2 de septiembre de 2010
viernes, 25 de junio de 2010
Libérame

A todas estas, ¿qué es libertad? ¿Es acaso ese impulso de independencia que nos motiva a separarnos del mundo anodino y tedioso? O, ¿es simplemente un atisbo de rebeldía adolescente? La verdad, no lo sé. Ambas respuestas son ambivalentes y desde un punto de vista objetivo, no resuelven para nada la pregunta. ¿Es libre aquel que vive sin apegos o ataduras al mundo material? Lamento decepcionarte si no doy respuestas, sólo estoy lleno de dudas y las dudas dudan de ellas mismas y de su existencia.
Desde que crecemos se nos hace creer que somos libres pero, ¿es realmente cierto? Si así fuera, no existiesen las leyes o las normas sociales. Ellas son la muestra evidente del fracaso de nuestro sentido común, que es de todo menos común. Pero, ¿ser libre es vivir sin leyes y normas? Posiblemente la vida misma de una persona sea insostenible sin normas: "no comas veneno", "no te lances al metro", "no comas metales o vidrios", etc, son enunciados fundamentales para nuestra supervivencia y no por ello nos hace menos libres. Ahora bien, ¿qué sucede con las reglas sociales? Posiblemente nos hubiéramos extinto consumidos por la guerra hace mucho sin ellas... o quizás no. Las leyes no han quitado la palabra guerra de nuestras bocas y mentes, utopía irrealizable para los legisladores pues la guerra y la violencia es parte instintiva de nuestra naturaleza humana. Nos gusta destruir y pelear, y si posiblemente se eliminaran todas las armas del mundo, nos mataríamos a golpes o a punta de golpes de huesos, cual mono de "2001: Odisea al Espacio". Entonces, ¿es el desarrollo de las leyes o el desarrollo de la conciencia lo que necesitamos? Probablemente no tengamos la suficiente conciencia colectiva para saberlo.
A todas estas, ¿qué es libertad? He deliberado varias líneas sin siquiera responder la "l" de la palabra "libertad". Apegos y ataduras es un concepto que me agrada. ¿Serías capaz de perderlo todo por tus ideales? Obviamente nadie, a menos que sea suicida o Emo quisiera perder la vida, pero sin embargo, muy pocos de nosotros estamos dispuestos a perder las cosas que hemos adquirido y ganado durante nuestra vida. Es el miedo mismo a "morir y nacer de nuevo" es lo que nos frena, pero perder todo significa también renovación, y la renovación es revolución del ser. Como el Ave Fenix que renace de sus cenizas.
¡Qué desgracia! El sueño inhibe la sinapsis cerebral e impide que yo continúe escribiendo de forma medianamente coherente. Creo que es momento de dejar la cordura y abrazar a la sordidez de la locura...
"
Frías cual piedra a la intemperie,
inhóspitas cual desierto seco,
marchitas como una flor en otoño,
abandonadas como chatarra,
mis ideas deambulan y vagan
de un lado a otro chocan,
contra paredes de concreto,
contra prejuicios y moral,
se estrellan en una muralla,
y esa muralla se llama:
Sociedad.
"
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