
A todas estas, ¿qué es libertad? ¿Es acaso ese impulso de independencia que nos motiva a separarnos del mundo anodino y tedioso? O, ¿es simplemente un atisbo de rebeldía adolescente? La verdad, no lo sé. Ambas respuestas son ambivalentes y desde un punto de vista objetivo, no resuelven para nada la pregunta. ¿Es libre aquel que vive sin apegos o ataduras al mundo material? Lamento decepcionarte si no doy respuestas, sólo estoy lleno de dudas y las dudas dudan de ellas mismas y de su existencia.
Desde que crecemos se nos hace creer que somos libres pero, ¿es realmente cierto? Si así fuera, no existiesen las leyes o las normas sociales. Ellas son la muestra evidente del fracaso de nuestro sentido común, que es de todo menos común. Pero, ¿ser libre es vivir sin leyes y normas? Posiblemente la vida misma de una persona sea insostenible sin normas: "no comas veneno", "no te lances al metro", "no comas metales o vidrios", etc, son enunciados fundamentales para nuestra supervivencia y no por ello nos hace menos libres. Ahora bien, ¿qué sucede con las reglas sociales? Posiblemente nos hubiéramos extinto consumidos por la guerra hace mucho sin ellas... o quizás no. Las leyes no han quitado la palabra guerra de nuestras bocas y mentes, utopía irrealizable para los legisladores pues la guerra y la violencia es parte instintiva de nuestra naturaleza humana. Nos gusta destruir y pelear, y si posiblemente se eliminaran todas las armas del mundo, nos mataríamos a golpes o a punta de golpes de huesos, cual mono de "2001: Odisea al Espacio". Entonces, ¿es el desarrollo de las leyes o el desarrollo de la conciencia lo que necesitamos? Probablemente no tengamos la suficiente conciencia colectiva para saberlo.
A todas estas, ¿qué es libertad? He deliberado varias líneas sin siquiera responder la "l" de la palabra "libertad". Apegos y ataduras es un concepto que me agrada. ¿Serías capaz de perderlo todo por tus ideales? Obviamente nadie, a menos que sea suicida o Emo quisiera perder la vida, pero sin embargo, muy pocos de nosotros estamos dispuestos a perder las cosas que hemos adquirido y ganado durante nuestra vida. Es el miedo mismo a "morir y nacer de nuevo" es lo que nos frena, pero perder todo significa también renovación, y la renovación es revolución del ser. Como el Ave Fenix que renace de sus cenizas.
¡Qué desgracia! El sueño inhibe la sinapsis cerebral e impide que yo continúe escribiendo de forma medianamente coherente. Creo que es momento de dejar la cordura y abrazar a la sordidez de la locura...
"
Frías cual piedra a la intemperie,
inhóspitas cual desierto seco,
marchitas como una flor en otoño,
abandonadas como chatarra,
mis ideas deambulan y vagan
de un lado a otro chocan,
contra paredes de concreto,
contra prejuicios y moral,
se estrellan en una muralla,
y esa muralla se llama:
Sociedad.
"
